Mi parto: Bienvenida, Sara

Han pasado dos meses desde que Sara llegó a nuestras vidas. Tenía muchísimas ganas de contar mi experiencia, pero como es normal, apenas he tenido tiempo de nada. Ahora sí es verdad que necesito que el día tenga más de 24 horas, aunque estoy de acuerdo en que todas las noches sin dormir y los días caóticos compensan al verlas crecer felices y sanas. 

Bueno, a lo que voy… Sara nació con 37 semanas y 6 días. Yo estaba completamente segura de que el parto se adelantaría bastante porque con 32 semanas ya empezaba a estar MUY cansada, incómoda y con muchas molestias por las noches. Aun así (y como era de esperarse) nos tomó desprevenidos 😅. 

Miércoles 30 de junio. 14 horas. Le comento a Ali que deberíamos hacer una compra completa en el supermercado porque Sara podría nacer en cualquier momento y no quería que cuando llegase el día la nevera estuviese vacía (cosas de madre 🤪). 

Al llegar a la caja le dije a Ali: “voy un momento a Primark a comprar una pinza para las cejas”. Ali se quedó con Nour y yo me fui a Primark, pero al entrar vi tanta gente que decidí salir de la tienda de inmediato, con la sorpresa de que al pasar por la puerta ¡rompí aguas! 

Por suerte llevaba puesto un pantalón vaquero, que absorbió todo el líquido y aunque parecía que me había hecho pis encima, al menos no dejé el charco en el suelo 😂. 

Inmediatamente llamé a Ali y nos encontramos de camino a la salida del centro comercial. 

¿Qué hacemos ahora? Nos habían dicho que si rompía aguas podía darme una ducha tranquilamente, preparar la maleta y comer si las aguas eran limpias. Así que efectivamente, fuimos a buscar a mi madre (ella iba a quedarse con Nour mientras estuviésemos en el hospital), me duché y me comí un bocadillo. Nour se había quedado dormida en el coche de camino a casa así que espere que se despertara para despedirme de ella y explicarle que su hermanita estaba por nacer.

A las 20:00h llegamos al hospital. La matrona de guardia me hizo un tacto y  nos dijo que sí que se había roto la bolsa pero sólo había dilatado 2cm y que el protocolo en esos casos es esperar que el parto se desencadene de forma natural. Me llevaron a monitores y ahí estuve una hora con contracciones regulares pero no de parto. 

Pasé la noche estupendamente. Sin dolores ni molestias (de hecho, dormí del tirón). Sobre las 10:30am me llevaron a monitores y seguía igual. Contracciones regulares pero simplonas y dilatada de 2cm.

En ese momento me dieron a escoger entre administrar prostaglandina o seguir esperando hasta las 8:00pm (si para esa hora el parto no se había iniciado de forma natural, administrarían oxitocina). 

Mis ganas de salir del hospital para estar con Nour me hicieron elegir la primera opción. Me pusieron una tira en la vagina que se supone que va soltando medicamento poco a poco y me llevaron a la habitación. 

Le pedí a Ali que se fuera a casa a comer, ducharse y estar con Nour un ratito porque parecía que el parto iba a durar más de lo esperado. En ese tiempo comí, bailé, llamé a mi abuela y a otros familiares, canté… y sobre las 4:00pm comenzaron las contracciones verdaderas 😅.

Recuerdo estar hablando con mi abuela por videollamada y agarrándome fuerte de la cama para disimular el dolor. Le colgué y llamé a Ali: “vente al hospital porque estoy empezando a tener contracciones fuertes”. 

Aguanté todo lo que pude y en cuanto llegó Ali llamamos a la enfermera. Me llevaron a los paritorios de inmediato y aunque estaba revolviéndome del dolor, para mi sorpresa la matrona me dijo que seguía de 2cm y que tendríamos que esperar una hora más o menos hasta el próximo tacto. En ese momento entré en desespero y comencé a llorar solo de imaginarme que faltaba muchísimo y el dolor ya era insoportable. 

Con 2cm ni siquiera podían administrarme la epidural porque el protocolo es hacerlo cuando se haya dilatado al menos 4cm (para evitar que el efecto se pase antes de tiempo). 

En cuanto la matrona escuchó mis gritos se devolvió y comenzó la verdadera agonía. 

Yo calculo que serían las 4:45pm. La matrona hizo otro tacto y nos dijo: “es que toco polo”. ¿Y eso que es? Pues bien, según nos explicó ella, la bolsa se rompió pero no por completo. Entonces el bebé quería salir (había contracciones) pero no dilataba porque la bolsa hacía de rebote (como si fuese un globo) y no permitía que se hiciera espacio. 

Me preguntó si quería que ella rompiera la bolsa de forma manual y obviamente le dije que sí. Al hacerlo, las aguas salieron “sucias” y el latido del corazón del bebé se solapaba con el mío, por lo que decidieron ponerme una especie de monitor dentro de la vagina. 

Debo decir que las contracciones eran muy, muy regulares y dolorosas, por lo que este momento lo recuerdo extremadamente torturador. Cableada y revolcándome del dolor me llevaron a la sala de dilatación. Allí intentaron conectar el monitor y resulta que los cables eran incompatibles, por lo que el panorama era el siguiente: yo gritando del dolor y casi inconsciente y dos o tres enfermeras intentando conectar los cables y diciéndome “tienes que tranquilizarte, respira”. 

Cuando porfin desistieron, pedí que llamaran a la anestesista para administrar la epidural. No sé cuánto tiempo tuve que esperar, pero a mí se me hizo eterno y solo me decían que la anestesista estaba en quirófano atendiendo una urgencia. 

Cuando llegó (yo estaba casi desmayada) se presentó, me comentó que estaba ocupada (cosa que a mí no me interesaba en lo mas mínimo) y me dio un sermón (que a mi se me hizo eterno) sobre la epidural y sus riesgos. 

Después de toda la parafernalia, me puse en posición y comenzó a pincharme una anestesista en prácticas. Yo literalmente inconsciente del dolor y la anestesista aprendiz diciendo: “no encuentro la vértebra, se me sale la aguja…” 

Después de no sé cuánto tiempo, la anestesista verdadera terminó (o comenzó 🙃) el trabajo y en unos 10 minutos ya el dolor estaba prácticamente controlado. 

Entró a la sala la matrona y me pidió que empujara para “ver cómo íbamos”. Para sorpresa de todos, en un pujo ya la bebe tenía la cabeza fuera. Ya había dilatado los 10cm y me llevaron corriendo al paritorio. 

Allí solo tuve que pujar una vez más y a las 8:04pm ya tenía sobre mi pecho a Sara. A partir de ese momento todos los dolores desaparecieron (o bien por la epidural o bien por la adrenalina) y nos quedamos en la sala Ali, la matrona y yo. 

La matrona terminó su maravilloso trabajo (cocer un desgarro tipo 2, alumbrar, limpiar, etc.) y en cuanto todo estuvo listo nos llevaron a la habitación. 

Sara nació el jueves 1 de julio a las 8:04pm. Pesó 3.540 gramos y midió 50cm. Estuvimos dos días en Neonatos por ictericia, pero ya ese es otro tema.