Mi PARTO: el nacimiento de nour

La llegada de Nour al mundo estaba prevista para el 16 de marzo. Pero como dicen, esa era la Fecha (Im)probable de Parto y mi pequeña decidió venir al mundo tres días antes.

Durante todo el embarazo me mantuve muy activa. Utilicé la bici hasta los 7 meses, hice natación también hasta los 7 meses y recuerdo que una semana antes de ponerme de parto decidí viajar a Madrid a recoger a mis padres al aeropuerto.

Ellos no conocían Vitoria así que esa semana la pasamos andando kilómetros y kilómetros para conocer cada rincón de la ciudad.

Recuerdo que el 9 de marzo (cuatro días antes de nacer Nour), después de un día intenso de caminata por la noche me comencé a sentir rara. Por mucho que lo intentaba no podía quedarme dormida y a eso de las 3am comenzaron las primeras contracciones.

Eran contracciones fuertes pero poco recurrentes. Yo la verdad no estaba preocupada porque había leído sobre las contracciones de Braxton Hicks y además tenía clarísimo que el parto podía durar horas e incluso días.

A la mañana siguiente noté una mancha rosada en la braguita y por si las moscas decidí consultarlo con una amiga obstetra. Ella me comentó que podía ser una fisura de la bolsa y que lo mejor era ir a Urgencias a despejar dudas.

Me pegué una ducha, preparamos las cosas y salimos al hospital. Allí me hicieron el primer tacto y verificaron que la bolsa estaba completita, pero sí estaba comenzando a expulsar el tapón mucoso.

Me pusieron los cintos y, al ver que tenía contracciones recurrentes, me dejaron durante varias horas allí. Sin embargo, por la tarde las contracciones desaparecieron. me dieron el alta y nos fuimos a casa.

Una vez en casa pude cenar tranquila, darme una ducha y «descansar» solo un par de horas porque a medianoche las contracciones volvieron y ahora sí muy fuertes.

Me pasé la noche en vela, retorciendome del dolor y deambulando del sofá al baño y del baño a la cocina. Esa noche no recuerdo cuántas duchas llegué a hacer, pero sí que fueron muchísimas!!

El lunes por la mañana las contracciones desaparecieron por arte de magia y finalmente pude dormir. Increíblemente durante el día me sentía completamente normal, sin dolores ni molestias, aunque sí que terminé de expulsar el tapón mucoso.

Por la noche, a eso de las 10 las contracciones volvieron a aparecer y ante el miedo de volverlo a pasar tan mal como la noche anterior decidí ir al Hospital. Una vez allí me hicieron otro tacto muy doloroso y al medir la matrona de guardia me dijo que apenas llevaba 1cm de dilatación pero al verme tan nerviosa prefería dejarme hospitalizada.

Esto no sé si fue bueno o malo. Por un lado me sentía aliviada porque si se desencadenaba el parto solo tenía que llamar a las enfermeras. Pero por el otro ya no tenía la comodidad de la ducha, la pelota o el sofá.

Pasé la noche con muchos dolores y yo juraba que para la mañana Nour estaría naciendo pero, ¿adivinad qué? Ocurrió lo mismo que la noche anterior: las contracciones desaparecieron y el trabajo de parto se detuvo.

Así que nos dieron el alta nuevamente y pa casa.

Ese día lo pasé con muchas molestias. Ya me sentía incómoda tanto por el tamaño de la panza como por los dolores de cada contracción.

Por la tarde le pedí a mi papá que me hiciera de cena arepas con huevo revuelto (come algo ligerito, decían…) y cuando estuve a punto de comer el primer bocado las contracciones se intensificaron de una manera brutal. Me era imposible mantenerme sentada y sentía una necesidad terrible de agacharme y colocarme en posición fetal para minimizar el dolor.

Al verme tan mal tanto Ali como mis padres decidieron que era hora de volver a Urgencias y así fue.

Llegamos y de inmediato me hicieron un tacto. ¡Estaba casi de 4cm! Me preguntaron si quería que me pusiesen la epidural y no dude en responder que sí.

Me llevaron a la sala de dilatación, donde además me pusieron los cintos para monitorear las contracciones y los latidos del corazón de Nour.

Pasados unos 20 minutos (los más dolorosos de mi vida, creo yo) llegó la anestesista y mandaron a Ali a salir de la sala.

Me pusieron la epidural y al ratito entró mi madre a verme. A pesar de que las contracciones las sentía un poco menos, se me pegó un dolor muy fuerte en la zona lumbar. Pedí que me pusieran algún medicamento y después de entrar y salir varios médicos, supuestamente me pusieron en la vía algo para calmar el dolor (no recuerdo bien lo que era).

Pasé la noche entre el dolor lumbar y la presión de las contracciones. A eso de las 5am logré relajarme (que no dormir) y finalmente dejé de sentir el dolor lumbar.

Sobre las 7am llegó la matrona del turno de la mañana, me explicó que ya había dilatado unos 8cm y me preguntó si yo sería capaz de dirigir el expulsivo. Mi respuesta fue sí ya que por suerte la dosis de epidural no había sido demasiado alta y podía sentir cada contracción.

A las 9,30am comencé a empujar (digirida por la matrona, claro está) quien no dudo en buscarme un espejo para poder ver el momento en el que Nour asomó su cabecita por primera vez.

Ali me ayudó a empujar (y a sostener el espejo) y en seguida la matrona llamó a quirofano para terminar el trabajo de parto.

Me llevaron en la camilla al quirofano (que estaba justo en frente de la sala de dilatación) y tan sólo fue necesario empujar una vez para que Nour saliera completamente. Eran las 10,25am del día más feliz de mi vida.

Sufrí un desgarre interno que trajo consigo mucha sangre y momentos de tensión, ya que no escuchaban los latidos del bebé y pensaban que podría ser algo grave. Llamaron a pediatra y ginecóloga pero por suerte al cabo de unos minutos escucharon los latidos y todo quedó en un susto.

Una vez fuera pusieron a Nour sobre mi pecho y recuerdo que comenzó a llorar y no paró hasta que estuvimos en la habitación y pude darle el pecho.

Con Nour sobre mí la matrona cortó el cordón umbilical, extrajo la placenta (que se resistía a salir) y me cogió los puntos del desgarre (también tuvo que hacer una episiotomia para evitar que el desgarre fuese mayor).

Al cabo de una hora o dos (yo perdí la noción del tiempo completamente) me llevaron a la habitación donde nos estaban esperando mis padres, la madre de Ali y mi hermana.

Y ya ha pasado un año desde aquel mágico momento ❤️. A las 10:25am del 13 de marzo de 2019, estando de 39+3 llegó al mundo el mejor regalo que la vida nos ha podido dar, nuestra princesa Nour.

Gracias por leer mi experiencia de parto.