Ruta por Segovia con un bebé en un día

¡Segovia es una ciudad preciosa y Segovia con un bebé no tiene porqué ser diferente! La visitamos casi por casualidad, pues aprovechamos de un viaje express a Madrid para parar, estirar las piernas, tomar algo y terminamos pasando el día entero.

Nosotros estuvimos con Nour, quien como siempre se portó super bien y disfrutó muchísimo del paseo. A continuación te cuento qué hicimos en Segovia con un bebé y algunos tips para aprovechar al máximo tu visita.

Segovia con un bebé

Llegamos a Segovia a eso de las 14h. A pesar de que hacía calor, era buena hora porque no había casi gente en las calles así que se podía guardar la distancia social perfectamente.

Aparcamos cerca de la Catedral y comenzamos a hacer nuestro recorrido por el casco histórico a pie. A pesar de la hora y el calor, se podía estar tranquilamente.

Comenzamos en la Plaza Mayor y echamos un vistazo a la Catedral. La visita guiada ya había comenzado y la idea de subir a la torre con un bebé no era muy buena… así que seguimos nuestro paseo. Pasamos por la plaza de Medina del Campo, el Museo de Arte Contemporáneo, el Torreón de Lozoya y la iglesia de San Martín.

También recorrimos un poco las calles de la Antigua Judería, hasta llegar al Alcázar, nuestra visita obligatoria en Segovia con un bebé.

Segovia con un bebé

Alcázar de Segovia, un castillo de cuento

Sin duda uno de los lugares que no te puedes perder si vas a Segovia es el Alcázar, un espectacular castillo coronado por una torre impresionante. Se puede comprar la entrada para visitarlo por libre o con una visita guiada, y además también se puede subir a la Torre de Juan II.

Nosotros compramos las entradas para hacer la visita guiada y nos dejamos la torre para otra ocasión en la que no visitemos Segovia con un bebé o cuando Nour pueda subir y bajar las 152 escaleras en forma de caracol ella solita, jeje.

Segovia con un bebé

Para incentivar el turismo en Segovia, las entradas están a precio reducido y, por supuesto, los bebés no pagan. En comparación con otros castillos y lugares en los que hemos estado, los precios nos parecieron muy baratos.

Al entrar debes tomarte la temperatura, llevar mascarilla en todo el recinto y lavarte las manos con gel hidroalcohólico al entrar y salir.

Antes de comenzar la visita, la guía nos entregó unos auriculares desechables, lo que nos permitía mantener la distancia social y escuchar perfectamente las explicaciones.

Debo decir que Nour se portó de maravilla durante toda la visita guiada. Estuvo en su carrito muy atenta y antes de finalizar la bajamos para que caminara y estirara las piernas un poco.

Segovia con un bebé

Desde lo alto del Alcázar disfrutamos de unas vistas maravillosas a las montañas de la Sierra de Guadarrama, que forman la silueta de una mujer tumbada (comprobado!).

Poco después Nour se durmió 🙂

Al finalizar la visita guiada por las salas del palacio se puede acceder al Museo de Artillería.

El Acueducto de Segovia

Después de visitar el Alcázar, era momento de ver de cerca otro de los mayores atractivos de la ciudad. Se trata del Acueducto de Segovia, declarado Patrimonio de la Humanidad. Para llegar allí bajamos por la muralla, pasando por la Casa Museo del poeta Antonio Machado, hasta terminar el recorrido en la Plaza de Oriente, delante del Acueducto.

Segovia con un bebé

Es momento para que Nour corra de aquí para allá y tomemos una, dos… ¡muchas fotos!

De regreso al coche aprovechamos para hacer un recorrido alrededor del Alcázar con paradas para observar la majestuosidad de la construcción y tomar más fotos.

Con Nour dormida en su sillita, es momento de seguir nuestro viaje de vuelta a Vitoria-Gasteiz 🙂