Viena en 2 días

Llegamos a Viena en avión desde Roma. Sabíamos que teníamos poco tiempo así que no desaprovechamos ni un minuto. Caminamos mucho pero quedamos muy satisfechos y muy felices con esta ciudad que es, verdaderamente, un encanto.

Viena nos encantó por el orden, la limpieza y las facilidades de transporte. Es sin duda una ciudad 100% accesible y con muchos sitios de interés.

A continuación, te cuento qué hicimos en nuestros dos días en Viena.

Día 1 en Viena

Llegamos por la mañana. Desde el aeropuerto fuimos en metro hasta nuestro alojamiento, un apartamento con cocina en el barrio de Ottakring que alquilamos en Booking.com.

Dejamos nuestras cosas en el apartamento y salimos, ¡no había tiempo que perder!

Nuestra primera postal de Viena al llegar a la estación de Metro Stephansplatz fue la Catedral de San Esteban, el emblema de la ciudad. Un edifico gótico fundado en 1137, y al que además se puede entrar gratis, aunque dentro hay que pagar para bajar a la cripta o ver los tesoros.

Seguimos caminando hasta llegar a Hoher Mark  y encontrarnos con el reloj Anker, hecho de cobre y bronce y por el que se pueden ver desfilar doce figuras que representan, cada una, una hora.

Las figuras son personajes de relevancia histórica, como Marco Aurelio, Carlo Magno, María Teresa de Austria, entre otros. Podemos verlos desfilar a todos a las 12:00 del mediodía.

Muy cerca se encuentra la calle comercial Kärtner Strasse, principalmente destinada al comercio y donde puedes aprovechar de comprar algunas cosillas.

Al final de esta calle peatonal está el Palacio Imperial de Hofburg, desde donde gobernaron durante más de siete siglos los Habsburgo. Dentro se puede visitar el museo de Sissi emperatríz y la Escuela Española de Equitación.

Después del complejo tomamos la calle Ringstraße, la más monumental de Viena. Aquí están concentrados el mayor número de edificios espectaculares: el Museo de Historia del Arte, el de Historia Natural, el Parlamento de Viena y el Burgtheater (Teatro imperial de la corte), el Ayuntamiento, entre otros.

Por la noche pasamos por la Opera de Viena y, aunque no entramos, te puedo dar un super consejo: ¡Huye de la cantidad de “Mozarts” que te vas a encontrar cerca del edificio! Te intentarán vender entradas para conciertos más caras de lo habitual.

Si vas en plan low cost (como nosotros), un truco es comprar entradas en las taquillas que hay en un lateral de la ópera una hora y media antes de cada función. Allí puedes encontrarlas por 3 o 4€, ¡impresionante! Eso sí, a cambio tendrás que ver la Opera de pie y en un lateral, pero… ¡qué más da!

Para terminar el día, no pudimos dejar de pasar por el Hotel Sáscher.

Día 2 en Viena

Por la mañana nos despertamos bien temprano para hacer el free tour por Viena, una opción buenísima y que recomendamos siempre. Te permite no solo conocer los sitios más importantes de la ciudad, sino también conocer su historia, datos curiosos y anécdotas que no se encuentran en las guías de viajes.

El Free Tour comienza en Albertinaplatz 1, a las 10, 11 o a las 14h. Hay dos compañías, Good Vienna Tours  y Free Vienna Tour.

Al finalizar el recorrido pasamos por la casa de Mozart, ubicada en el número 5 de la calle Domgasse y por supuesto, nos sentamos en Stephansplatz a comernos una deliciosa tarta Sácher por mucho menos de lo que podíamos esperar en Viena. ¡Estaba buenísima!

Después de reponer energías, cogimos las bicis (al final del post te explico cómo utilizar las bicis gratis en Viena) y partimos rumbo al Palacio Schönbrunn, antigua residencia de verano de los Habsburgo.

Merece la pena pasar la tarde recorriendo sus preciosos jardines y visitar el palacio por dentro.

Tomamos nuevamente las bicis para volver al centro de la ciudad, pero antes visitamos el Prater, el parque de atracciones más antiguo del mundo.

Allí se encuentra uno de los símbolos más famosos de Viena, una noria gigante que lleva funcionando desde 1897. El acceso es gratuito y podeis subir a muchas atracciones, comer en los diferentes puestos de comida rápida (incluyendo un Burger King) y disfrutar de una tarde diferente.

Información de interés:

Alojamiento: Viena no es una ciudad barata, pero es posible encontrar alojamiento por muy buen precio. Nosotros hemos alquilado un apartamento con cocina en Booking.

Transporte: Viena es una ciudad increíblemente accesible. Puedes llegar en Metro (U-Bahn), trenes de cercanías (S-Bahn) y tranvías (Straßenbahn) a todos lados e incluso utilizar las bicis públicas gratuitas para moverte de un lugar a otro.

El abono del Metro se puede adquirir en cualquiera de las máquinas expendedoras y da derecho a subir cuantas veces quieras. En Viena no hace falta ticar si se cuenta con un abono por lo que, simplemente, con llevarlo encima bastará. El precio por abono de 48 horas es de 11€ por persona. Cada billete sencillo cuesta 2,20€.

Para utilizar las bicis solo necesitas una tarjeta de crédito. Registrarse cuesta 1€ y el servicio es gratuito siempre que el recorrido dure menos de 1 hora. La ciudad está llena de puntos para coger y dejar bicis, fáciles de encontrar y muy cercanos unos de otros.

¿Estás planificando tu viaje a Viena?, ¿tienes más preguntas? ¡Te leo!